Sistema Breakthrough
Precios extremos, fenómenos meteorológicos, normativas cada vez más estrictas, escasez de mano de obra… los retos a los que se enfrentan los puertos hoy en día son cada vez mayores. Decir que los últimos años han estado marcados por la inestabilidad sería quedarse corto. Y sin embargo, esa inestabilidad, según todos los indicios, ha llegado para quedarse. Habrá futuras catástrofes naturales y accidentes. Habrá nuevas normativas y riesgos para la seguridad. Para seguir siendo competitivos, los puertos deben centrarse en estrategias que los hagan resistentes y competitivos frente a la inestabilidad.
Para muchos, eso significa echar un vistazo más de cerca al desarrollo de la mano de obra. Después de todo, un operador que pueda mejorar su tiempo de ciclo de 19 a 24 movimientos por hora puede completar más de 100 movimientos adicionales por semana. Ese cálculo, multiplicado a lo largo de un año, de una carrera profesional o de toda una plantilla, equivale a un aumento significativo de la productividad de los atracaderos y las terminales, al ahorro de costes y a la descarbonización. Además, la práctica concentrada que condujo a las mejoras operativas también contribuye a la reducción de incidentes, lo que puede salvar vidas.
Pero mientras todo el mundo habla de la importancia del desarrollo de la mano de obra, merece la pena plantearse si están pensando en ello de la forma correcta e investigando el enfoque adecuado. Como concluyó recientemente Maksim Mihic, Vicepresidente Ejecutivo Global de Operaciones e Ingeniería de DP World, en la Conferencia sobre Operaciones de Terminales (TOC), la capacidad de aprender y desaprender es crucial en el entorno actual en constante cambio. No se trata sólo de mejorar los tiempos de los ciclos, sino de tener la capacidad de formar rápidamente a su mano de obra para cualquier nueva prioridad o reto que puedan encontrar.
Merece la pena hacerse la pregunta: ¿Cuál es el mejor enfoque para el desarrollo de la mano de obra? Porque la respuesta apunta a una solución que puede tener profundas consecuencias para los puertos de todo el mundo. Actualmente, hay miles de millones en ahorros perdidos y potencial que se está desperdiciando en todo el planeta.
El enfoque
Las organizaciones que actualmente forman a los operadores mediante una combinación de teoría y práctica en equipos reales saben demasiado bien que se trata de un proceso notoriamente difícil, peligroso y que requiere mucho tiempo. Ajustar los calendarios de formación para adaptarlos a la disponibilidad de amarres suele alargar el plazo total de formación, a veces incluso duplicándolo. Mientras tanto, tener operadores sin experiencia trabajando con equipos reales ralentiza la productividad y aumenta el riesgo de accidente. Si a estos problemas se añaden otros, como los costes de combustible y mantenimiento que conlleva la formación con equipos reales, el potencial de mejora es considerable.
¿Cuál es la solución que aborda todos estos retos a la vez? Empecemos por el primer paso: la simulación.
El primer paso
Lea el artículo completo en el que se traza el papel cada vez más importante de la simulación hoy en día en la formación de operarios y se ensalza el aumento de su poder cuando se formatea en un Sistema Inteligente de Formación en la página web de Port Strategy.